Cada año, Pantone, que aunque no lo creas es una compañía que conoces más de lo que crees. Es una compañía que todos los años anuncia cuál será el color del año. El anuncio es uno de esos momentos mágicos que todos esperan al final, como el anuncio de Lotería, pero sobre todo para los diseñadores y creativos.

Este año, ya tenemos el color que estará en todos los nuevos diseños y piezas del año que viene. Así que en 2017 el tono del año será Greenery.

“El Greenery irrumpe en 2017 para proveernos de la seguridad que buscamos en medio del tumulto social y el entorno político”, explicaba Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Pantone Color Institute.

La clave de este color es la emoción. Es decir, en este punto, también queremos conectar con los usuarios y este color nos evoca la renovación de la naturaleza y los primeros días de primavera.

El color es un tono de verde-amarillo que, o al menos eso es lo que dice la explicación oficial, evoca los primeros días de la primavera y la renovación de la naturaleza.

Como vemos, este tono también dice mucho sobre el estado de ánimo de los consumidores y de los momentos. Es una tendencia que continúa, después de lo planteado por los colores de años anteriores. Eran tonos suaves y claros que se centraban en la “armonía en un mundo tan caótico”. En definitiva, eran una pausa, un elemento tranquilizador en un momento de crisis. Ahora llega la promesa de un nuevo renacer, de un futuro próximo distinto y más radiante. Por otra parte, también este nuevo tono hace referencia a la igualdad de sexos.

El gran impulso del color de Pantone suele estar en la gran acogida que tiene en las agencias y, por tanto, en las creatividades de las marcas. Convirtiéndose el efecto directo sobre compañías y su toma de decisiones. Este tono rápidamente se convierte en viral y empieza a estar presente en todas partes.

El color del año de Pantone invade todas las áreas del diseño. Irrumpe con mucha fuerza en el branding o los logos de marcas, pero también en el diseño de interiores y en el mundo de la moda.

Desde el punto de vista corporativo, en los últimos tiempos se ha producido una biofilia en el entorno de la marca. Es decir, el diseño de oficinas está convirtiéndose en un elemento cada vez más verde. Las oficinas están llenas de plantas, árboles y elementos naturales. Su boom no está únicamente ligado a corrientes de moda, si no también a los diferentes estudios que relacionan este color con la productividad de los empleados y en el impacto de la creatividad.